Hoy los días están al desencuentro
jugando con las marchitas flores,
hora es de encontrar la lozanía
y esperar del sol su buen momento.
Días y flores están al desatino
en busca de los nácares de auroras,
las horas son manecillas de rejas
en pétalos resecos y cautivos.
Perfume y tiempo duelen
en la espera del olor compartido.
¿Hasta cuándo no llegarán las flores
a adornar las esferas de aquel tic-tac querido?